Drama Moderno

El drama moderno es un género teatral que se caracteriza por la exploración de temas contemporáneos y la representación de la vida diaria de manera realista. Surgió a finales del siglo XIX y principios del XX como una respuesta a las convenciones del drama clásico y romántico. A diferencia de las obras tradicionales que a menudo se centraban en la nobleza y los conflictos heroicos, el drama moderno aborda las experiencias, problemas y conflictos de individuos comunes y corrientes.

Las características del drama moderno incluyen un enfoque en la psicología de los personajes, la utilización de diálogos naturalistas y una estructura narrativa que a menudo rompe con las tradiciones aristotélicas. Temas recurrentes en el drama moderno son la alienación, la crisis de identidad, las tensiones sociales y las cuestiones existenciales.

Autoras y autores destacados en el drama moderno incluyen a Henrik Ibsen, Anton Chejov, Eugene O’Neill y Arthur Miller, quienes han influido significativamente en la forma en que se representan las complejidades de la condición humana en el escenario. En su esencia, el drama moderno busca reflejar la realidad de la vida contemporánea y evocar respuestas emocionales en el público.